Estás en: Home / Obispo / Mensaje de Navidad 2006


MENSAJE CON OCACIÓN DE LA NAVIDAD 2006

"Un Niño nos ha nacido, un Hijo se nos ha dado". Estas palabras de la Biblia nos invitan a celebrar año con año la fiesta del nacimiento de Cristo, y la iglesia católica nos lleva de la mano para hacer de este acontecimiento un tiempo de salvación y de esperanza.

Las adversidades que vamos encontrando en la vida de todos los días y de todos los pueblos, de manera especial en América Latina, nos pueden llevar al desaliento y a la desesperanza, pensando en que nada es posible mejorar y que será mejor cruzarse de brazos y esperar vanamente. Nada más contrario que esto al espíritu cristiano de las fiestas de Navidad, pues ellas nos llevan a reforzar siempre la esperanza, que no debemos dejar morir, ni en la familia, ni en los grupos, ni en cada pueblo o ciudad.

Los mexicanos reforzamos nuestra esperanza a! celebrar, hace pocos días, la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, ya que Ella nos invita siempre a caminar en la esperanza, aunque sean muchas las adversidades que se presenten en la vida. La esperanza sí existe en nuestra patria y se mantiene viva. Cada hombre o mujer creyente debe levantar en alto esta voz de la esperanza. Si son muchas las voces que se escuchan hoy en nuestro mundo, los creyentes debemos sostener la de la esperanza y hacer que se escuche por doquier. Juan Pablo II llamó a América Latina "el continente de la esperanza".

Sabemos que la vida y la esperanza de todos los seres humanos se juntan, se entrelazan íntimamente, de manera que no hay vida si no hay esperanza. Nuestra esperanza tiene su fuente en Cristo, ahí está su centro y su culminación, camina con el peregrinar de cada hombre y puede conmover los corazones de todos.

La Navidad es sobre todo dar lugar a Cristo en la vida, permitirle entrar para encontrar sentido a lo que hacemos y decidirnos, a ]as adversidades con las que nos vamos encontrando y que no podemos ni debemos desentendernos de ellas. Cristo es nuestra esperanza, démosle entrada en la vida personal y familiar, en la vida del trabajo y en todo momento, no tengamos miedo. Nuestra esperanza se hará más viva si se arraiga en la experiencia y cercanía de Jesucristo.

A todos los hombres y mujeres de esta Diócesis de Colima, deseo la paz y la felicidad que mana de Cristo en esta Navidad y Año Nuevo 2007. S.E.R. Mons. José Luis Amezcua Melgoza Obispo de Colima.


home | mapa | quienes somos | oficinas | contáctanos
© Diocesis de Colima • Hidalgo 135 • Col. Centro • 28000 Colima, Col., México • Tels. (0052 312) 312 02 62 / 312 11 15
Fax. (0052 312) 312 43 44 • E-mail: obispado@diocesisdecolima.org